En una casa en una esquina los recuerdos transitan, entre dolor ira y risas. En una casa en una esquina no se sabe si agonizan momentos cansados esperando volver a la vida, sus dueños entre tanto se alejan cada día, saboreando vientos nuevos cargados de osadía, y los momentos no saben si entre tanta confusión en un momento dado llegue la salvación, se aferran como niños a la falda de su madre mientras poco a poco comienzan a morir, y la casa en una esquina no sabe si sufrir o esperar que el destino le muestre su fin, y en ese momento el tren de la muerte se presenta luego de meses ausente y le pregunta a la casa en una esquina que sucedió con la algarabía que en su interior escondía, recordando que algunas noches podía sentir el miedo de un alma asustada, atemorizada por un alma que contaba historias en su nombre, un hombre. La casa en una esquina le respondió enseguida que el destino había tocado sus puertas en diferentes lugares, una en compañía de un alma que esperó por años, la otra en solitario haciéndole un lugar al karma que la visita de vez en cuando... El tren de la muerte sorprendido pregunta: ¿Que puedo hacer por ti, querida casa en una esquina? Cansada de estar llena de momentos desahuciados, le suplica que se los lleve hacia su destino y así de una vez por todas encontrar la paz anhelada, quebrada por culpa de dos amantes que dejaron olvidados momentos agonizantes... El tren hizo honor a su desgastada amistad y se los llevó consigo a un lugar del cual no volverían jamás. Y la casa en una esquina recuerda con fervor a las almas que habitaban en su interior, pobre casa en una esquina que habitará solo en los recuerdos de los dueños de aquellos momentos, pobre casa en una esquina que dejó a la suerte momentos agonizando al tren de la muerte, pobre casa en una esquina que espera paciente que nuevos momentos se hagan presentes...
Carhil Matos
Usted, es un condenado, bueno, aún no lo es, está allí sentado esperando su juicio, se le nota asustado pero triunfante, sereno con una pizca de picardía ,¿Cree usted que va a salirse con la suya éste día?. Aquí la que condena soy yo, debería temblar, ni se imagina lo que puede llegar a pasar.
Se le acusa de intento de asesinato, de asfixia hasta casi provocar la muerte, de maltrato, de abandono, de acoso, asedio, en más de una ocasión, tantas que no se pueden enumerar ¿Cómo puede usted andar en libertad?, es usted un personaje muy peculiar, aparece donde no lo han de llamar, es un estafador además, de varias víctimas al mismo tiempo, estafa ilusión y sentimientos, a cambio de lealtad y apego, no es la primera vez que está allí sentado porque varias veces ya lo he condenado, siempre su sentencia la ha culminado y vuelve a la libertad anhelada, para luego después de un rato, volver a causar intento de asesinato, ¿No se ha cansado usted de esto? ¿No le parece que ha sido suficiente? pues, déjeme decirle delante de todos los presentes, que ésta condena será hasta el día de su muerte. Yo como usted no me marcharía tan sonriente, no confiaría en su buena suerte, sobre todo porque ésta condena particular que he dictado, ni yo me la había imaginado...
Y aquel fulano que llaman amor, incomprensible, culpable e inocente, causante de más cicatrices que de historias felices, no encontró en ella más refugio, no encontró en ella más misericordia, así, que tuvo que asumir su destino con valentía y atreverse a soñar con que algún día ella lo perdonaría...
Carhil Matos
He ido y venido tantas veces, te he visto pasar, así, como un destello fugaz. Observas como me detengo a contemplar lo que a tu alrededor está, es tan hermoso lo que veo que me dejo impresionar, tantos colores, tantos detalles, tanta algarabía, tantos admiradores, tanto esplendor...
¿Podría pedir algo más? Vuelvo una y otra vez buscando lo que alguna vez encontré, me miras pasar de nuevo con pasos bruscos y acelerados, con el mal humor a mi lado ¿Qué es lo que te ha pasado?, hay mucha gente tratando de buscar lo que hace poco había encontrado, al parecer me he cansado, me he rezagado.
Algún destello fugaz puedo ahora recordar, todas mis fuerzas te intentan dibujar hasta que te logran divisar ¿Alguien realmente pudo detenerse y contemplar en vez de interpretar? Extrañas y desconocidas figuras moldean tu existencia, te has detenido por mucho tiempo y te preguntas a cada momento ¿Qué es lo que puedes ver en mi? mis colores no brillan tanto como para que miles de personas me puedan admirar, no despierto tanta algarabía como los demás ¿Podrías por favor dejarme de observar? tu presencia no me deja de alterar.
Una inexplicable calma nos acaba de arropar, y de una cosa si no puedes dudar, los ojos del alma no se pueden equivocar...
Carhil Matos
¿Que puedo hacer para ver tu sonrisa perdida radiante de luz dentro de tanta oscuridad? Has ocultado tanto detrás de tantas máscaras infinitas, y ya no sabes cual usar, el cansancio te ha derrotado después de tanto luchar... Te mostraste tal y como eres y confieso que no me disgustó del todo, tu reflejo borroso se aclara cada vez más, creo que te conozco, alguna vez te he visto, muy pocas veces en realidad, no puedo evitar sonreír cuando al fin logro distinguirte, eres tan hermosa, sutil y sublime, puedo ver vestigios de tu inocencia perdida ya... Vuelves de aquel lugar donde moraste por tanto tiempo, ¿Cómo te fue por allá? No, no llores, se que aquel no es tu lugar...
Carhil Matos
Mi eterna y amarga compañera, ¿Que haces que no te vas? ¿Te excitas al verme desvariar? Te tengo cerca y a la vez intento alejarte, controlarte y borrarte, no hay razón para que continúes atormentándome con tus excesos de futuro, no me llenes de tus miedos e inseguridades, de tu negativa imaginación infinita, de tu ira incontrolable, de tu pesimismo acerca de mis sueños, de tu manía de encerrarme en mi mundo, de tus enredos, preocupaciones y complicaciones...
Libérame de ti, si me amas, hazlo... Suprime tu egoísmo y tus deseos absurdos de quedarme a tu lado, no tengo nada para ofrecerte, ¿Por qué sigues aquí? tan sigilosa que me hace creer que te has marchado.
Vuela ya a un lugar donde ni por casualidad pueda encontrarte, y allí mi querida amiga puedes quedarte, yo con seguridad, no voy a extrañarte...
Carhil Matos
Lentamente comienzas a salir, recorriendo caminos que antes ya has visitado, drenando todo lo que el dolor lleva guardado, enrojeciendo mi mirada, fortaleciendo mi alma.
Cada día que pasa ya no sales tan a menudo, ¿Será que te he olvidado? ¿Será que me he distraído?.
Amas la noche y es ahí donde decides mostrarte, en medio de la nada, en medio de un silencio que no me deja escuchar, nada te detiene, quisiera que por un largo tiempo no volvieras, y que los recuerdos no dieran paso a tu libre transitar, pero no puedo luchar contra lo que no puedo negar.
Allí siempre estarás hasta el día que de una vez por todas te pueda liberar...
Carhil Matos
Reflejas todo lo que soy, aunque no te des cuenta, no quieres parecerte a mi por mas que te lo recuerdan...
Intentas despreciarme, humillarme y criticarme; aquí estoy y sigues sin darte cuenta, estamos condenados por los mismos demonios de la vida, perdidos en la misma oscuridad, sin rumbo por los mismos caminos, ¿Y aún así, no me reconoces?.
Las victorias de tus batallas te harán superarme algún día no muy lejano, cuando reconozcas que siempre estaré a tu lado tratando de que pierdas lo que has logrado...
Carhil Matos